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Puede ser que en tu casa tengas una Luffa, puede ser que la hayas regalado a alguien que quieres, o la hayas recibido para Navidad como parte de un bello set. Pero muchos ignoran su nombre y hasta su origen. Simplemente la llaman ”la esponjita”.

La luffa es un exfoliante de origen natural procedente de una planta de la familia de las cucurbitáceas a la que también pertenecen frutos mucho más conocidos como la calabaza. Si bien su  origen está en el Sudeste Asiático, hoy se cultiva en Sudamérica, incluso en Chile.

Una de las características más interesantes de las esponjas de luffa es que pueden utilizarse húmedas o secas. Es más, ya que sueltan una sustancia denominada cucurbitacina, de carácter altamente hidratante, tú decides si usas jabón o no.

En la ducha los beneficios son múltiples ya que permiten la exfoliación de tu piel y eliminación de las células muertas, la estimulación de la circulación sanguínea e, incluso, la prevención de la celulitis. Úsala siempre acompañada de un buen jabón hidratante como los que hacemos en Emporio Natural, especialmente de café, naranja o ruda.

Y si tu casa es un “Hogar Verde”, te recomendamos la luffa para la limpieza de la cocina, no rayan la vajilla, no dejan residuos tóxicos y pueden durar hasta 6 meses.

Así que una buena opción es volver a lo natural, y qué mejor que empezar por cambiar a esponjas vegetales para tu familia y hogar.